
Pablo González en Tu Dinero Nunca Duerme: La grandes oportunidades en renta fija por llegar
Os dejamos con la entrevista del programa Tu Dinero Nunca Duerme, a Pablo González, CEO de Abaco Capital. Durante la entrevista, Pablo compartió su visión sobre los principales retos macroeconómicos actuales, marcados por el aumento de la deuda pública, una inflación persistente y los efectos de la política monetaria. En un entorno de creciente incertidumbre estructural, analizó las oportunidades que pueden surgir en la renta variable y el papel de la renta fija, donde la cautela es clave.
En este contexto, Pablo González subraya la importancia de construir carteras sólidas y diversificadas, incorporando activos reales, sectores estratégicos y una gestión prudente del riesgo. Una conversación imprescindible para quienes buscan navegar con éxito un escenario cada vez más complejo.
El entorno macroeconómico: deuda, inflación y política monetaria
El programa se centró en los desequilibrios estructurales de la economía estadounidense. La deuda pública ha alcanzado niveles cercanos al 100 % del PIB, y el déficit estructural se ha consolidado tras los estímulos masivos derivados de la pandemia. La recaudación fiscal estadounidense ronda apenas el 21 o 22 % del PIB, lo que deja al Estado con una capacidad muy limitada para financiar sus compromisos sin recurrir a emisión de deuda. Además, el mercado ya no está demandando deuda a largo plazo, por lo que el Tesoro está emitiendo principalmente a corto plazo, aumentando el riesgo de refinanciación.
Desde Abaco nos mostramos preocupados por la situación, ya que los tipos de interés actuales, en torno al 4 o 5 %, podrían hacer insostenible la carga de la deuda. El entorno no es propicio para estrategias convencionales, y en ese sentido, la gestora hemos adoptado una postura cauta. En renta fija, la duración media de nuestras carteras es inferior al año y medio, con una rentabilidad esperada (yield to maturity) del 5%. Hemos evitado la parte media y larga de la curva, donde anticipamos posibles problemas de liquidez y presión vendedora si persisten las necesidades de financiación pública.
Renta variable: oportunidades en un entorno volátil
Consideramos que el contexto actual, a pesar de su incertidumbre, puede convertirse en una gran fuente de oportunidades para gestores activos. En periodos recientes de tensión, como los provocados por las medidas de Trump, han aparecido empresas con balances muy sólidos, incluso sin deuda neta, cotizando con rentabilidades superiores al 12 %. Estas situaciones pueden repetirse si aumentan las turbulencias financieras.
Diversificación: clave para el pequeño inversor
Uno de los mensajes del programa fue la necesidad de abandonar los esquemas clásicos de inversión, como la tradicional cartera 60/40, que combina un 60 % en renta variable y un 40 % en renta fija. Pablo argumentó que, en un entorno de inflación estructural y gasto público desbocado, esta combinación puede dejar de funcionar, ya que los bonos y las acciones podrían empezar a correlacionarse positivamente, perjudicando la diversificación.
En su lugar, recomienda construir carteras verdaderamente diversificadas, incluyendo activos reales como el oro físico, mineras de oro, empresas del sector energético, inmobiliario europeo infravalorado, y mantener una parte en liquidez. La clave, según su visión, es preparar carteras resistentes a distintos escenarios, evitando grandes concentraciones en un solo tipo de activo o región.
Sectores y regiones con potencial
Estamos identificando oportunidades especialmente en empresas industriales europeas muy penalizadas por el mercado, así como en compañías del sector de materias primas, particularmente en petróleo, gas y oro. También están explorando algunas inversiones selectivas en mercados emergentes, con especial atención a Latinoamérica, India y Turquía. Un ejemplo concreto es TAV Airports, una empresa que gestiona aeropuertos en régimen de monopolio y que cotiza a múltiplos muy bajos, con contratos a 30 o 40 años.
En cuanto al riesgo de divisa, mantenemos una exposición mínima. La incertidumbre respecto al papel del dólar nos ha llevado a reducir al máximo la exposición cambiaria, prefiriendo activos sólidos, con bajo endeudamiento y margen para navegar entornos complicados.
Os invitamos a que veáis o escuchéis la entrevista.